El calafate es un fruto de color morado intenso, de gran poder antioxidante y según estudios científicos podría prevenir la resistencia a la insulina y la obesidad.
Muchos en la Patagonia hemos tenido la suerte de probar y contar con este fruto de manera silvestre en estas tierras.
De una cantidad de pepas considerables pero con una carne dulce, sabrosa y con un color que tiñe tanto nuestros dedos como la boca, este fruto se ha convertido en el último tiempo en una revelación pasando a ser un arbusto con frutos como otros, a uno de los frutos llamados “Superalimentos”.
Por su tamaño muchos podrían confundirlo con el arándano pero no, el calafate tiene un sabor más intenso y un tinte más poderoso. Cuando lo comes tu boca y lengua quedan de color morado. Si el maqui tiene 19.000 unidades ORAC —Oxygen Radical Absorbance Capacity o Capacidad de Absorción de Radicales de Oxígeno—, el calafate tiene 25.000, convirtiéndolo en una bomba de antioxidantes.